
Ella es adicta a sufrir y se mata mientras vive. Mastica bronca y lo único que come es su dolor, cambio su dieta a la de llorar, y muere en cada plato. Grita por dentro, ya no le queda voz y resucita bebiendo la sal que da su llanto. De a poco va suicidando sus ganas de crecer, corta el camino y del filo caen gotas que brotan de su escancia mientras la vida le pega con un nuevo amanecer. Tiene sangre sin color, y de su herida brota vida sin latir y está perdida. Es primavera sin flor, un lienzo sin su pintor, una novela de amor, sin amor ni despedidas.Su corazón va pasando inadvertido entre la gente. Si se despide de nadie es porque nadie se acordó y el mundo que ella una noche soñó tan diferente hoy la abandona tirada en un rincón. Tan sola para que a la soledad le duela verla llorar por su alma sin gemela que se esfuma por el aire, chau amor de nadie. Chau triste princesa, muy de a poquito nos dejas muy de a poquito nos dejas. Cierra tus ojos y vuélvelos a abrir donde viven las estrellas, donde las cosas bellas tocan las nubes y sé por fin feliz. En este mundo te espera el sueño que vos quieras.