Por cada beso olvidado, por todos los recuerdos. Por todo el tiempo solo, dijimos todo lo que teníamos que decir.
Jugaste tu parte tan bien (un Romeo moderno).
Viniste en alas de Cupido, y luego volaste lejos.
Cuando tocas mi cara, cuando dices mi nombre ME QUEMO CON DESEÓ.
(Por cada noche soñolienta, por siempre en tus brazos. Por cada hora pasada, perdidos en el ensueño).



